Por qué las páginas de citas no funcionan

Supongo que habrás escuchado hace poco del hackeo de Ashley Madison. Si no lo has hecho, en resumidas cuentas un grupo de hackers alertó de varios errores de seguridad en su web, y tras no corregirlos decidieron publicar los datos de los usuarios para escarmiento de la empresa.

No me voy a poner a comentar el tema en sí, lo interesante para nosotros aquí es que una enorme porción de los usuarios de la web parecían bots creados para dar la impresión de ser un sitio populoso. En concreto, parece que muchísimos perfiles de mujeres.

La pregunta es ¿Por qué esto es así? Bueno, ya hemos hablado anteriormente sobre cómo se distribuyen los usuarios en relación a la búsqueda de sexo, pareja o amistad en la web.

¿Dónde se conocieron aquellos que encontraron pareja por Internet?

¿Dónde se conocieron aquellos que encontraron pareja por Internet? Del estudio Me, My Spouse and the Internet.

En estos últimos años he participado en algunos proyectos sobre Dating Online y comunidades, y creo que empiezo a entender el por qué de esta distribución.

En diversas encuestas y estudios (algunos de los cuales están enlazados en el artículo del que hago mención) se puede ver cómo las mujeres tienden a buscar ligues en páginas cuyo objetivo explícito no es ese. En España, fundamentalmente Facebook y Tuenti, aunque este último está cayendo en desgracia, como todo lo que toca Telefónica.

Los hombres sin embargo tienden a concentrar esa búsqueda en webs que están diseñadas explícitamente para ese propósito. Meetic, la propia Ashley Madison, Adopta un Tío, Victoria Milan y, la más famosa de todas, Badoo. Aunque en Badoo insisten que es una red social para encontrar amistad, pero bueno, ellos pueden decir misa, tiene fama de mercado de carne y eso no hay quien se lo quite ya.

En los proyectos en los que he ido participando normalmente, como todo en la web, salen métricas a porrones. El problema de las métricas es que están bien para medir conversiones, visitas y demás, pero no acaban de resultarme muy expresivas a la hora de ofrecerme claves para comprender los motivos que subyacen al por qué los usuarios se comportan de determinada manera, de modo que acabo por hacer algo más tradicional: Primero grupos de discusión, entrevistas y finalmente, después de haber trabajado los conceptos en las dos primeras, encuestas.

La estrategia de legitimidad

Básicamente lo que me he encontrado es que las mujeres responden mayoritariamente a lo que podríamos llamar “estrategia de legitimidad”, unas veces de forma más consciente que otras. Aunque tengan un deseo explícito de encontrar sexo, no quieren que esta sea la primera impresión que causan, y para ello debe proveerse de un contexto que permita generar un discurso alternativo si así lo necesitan. Una de las situaciones más comentadas donde se genera este discurso alternativo es al iniciar contacto con un hombre que acaban por considerar poco atractivo, o un hipotético escenario donde se encuentran a un conocido en línea, donde se trataría de evitar el slut-shaming, que dicen los anglosajones.

Una red social convencional permite poner en práctica esta estrategia. Las mujeres no sólo pueden ser contactadas por otros hombres, sino que pueden hacerlo ellas mismas usando un argumentario prácticamente infinito, mientras que en Badoo o en la mayoría de las redes sociales para citas esto está mucho más limitado, pues el contexto y el diseño de las páginas hace muy difícil legitimar discursos como el interés por conocidos en común, algún texto en un Grupo de Facebook o algo similar.

El problema de estas redes sociales es que, aunque lo permiten, no están pensadas para encontrar gente con quien tener sexo, hacer nuevas amistades o encontrar gente con afinidades comunes, de modo que funcionan, pero no facilitan al usuario esta tarea.

Los sitios de Dating más conocidos tiene listas de miembros con muchos filtros que facilitan la búsqueda, sistemas de detección de proximidad y muchas otras características, pero tampoco acaban de enfocar ninguno de los problemas que plantea la legitimidad del discurso. No es solamente que se expliciten como sitios de citas, sino que a penas hay elementos que los usuarios puedan poner en común para iniciar una conversación, ya que los sistemas de tags y las descripciones suelen ser muy pobres (y obviamente los usuarios no piensan en términos de sistema, sino de individuo).

Esto provoca que muchas mujeres o no se planteen siquiera registrarse en este tipo de sitios, o que duren muy poco como usuarias activas cuando lo hacen. No sé si fue primero el huevo o la gallina, pero está bastante claro que esto no ayuda al tema demográfico en estas webs, consiguiendo que, normalmente, haya un porcentaje muy descompensado de usuarios activos a favor de los hombres, y retro-alimentando el discurso de que no es un buen lugar para buscar pareja.

Adopta Un Tío intentó poner remedio al tema demográfico limitando el número de hombres conectados y evitando que fueran éstos los que iniciasen el contacto, y en mi opinión quizá funciona mejor que otros sitios, al menos para un público más jóven. De hecho, si pruebas a registrarte en este tipo de redes con un perfil de mujer más o menos atractiva verás que recibes una avalancha de contactos. Desde un punto de vista práctico esto es muy incómodo y dificulta mucho poder encontrar la señal entre tanto ruido.

La importancia de los grupos

Pero el método de Adopta un Tío sigue siendo insuficiente, porque los datos que un usuario pone en un perfil son insuficientes para una estrategia de legitimidad efectiva, ya que obliga a los usuarios a realizar una especie de lectura en frío, en lugar de una aproximación a través de la observación del comportamiento de otros usuarios, que es con lo que, al menos las mujeres que he entrevistado, se sentían más cómodas.

Esto de la observación en tercera persona surgió al darme cuenta de que, después de haber participado en muchas pequeñas comunidades, y haber creado más de una, la tendencia es a que se formaran muchas parejas, amistad, etc. Los usuarios vuelcan en conversaciones todo aquello que las páginas de Dating quieren que exprese un simple perfil, pero las conversaciones son mucho más ricas y permiten el desarrollo de elementos como la prueba social, algo que se reveló muy importante cuando ampliamos los grupos y las entrevistas a usuarios de foros.

En realidad podríamos imaginarnos los sitios de citas actuales como si fuera una calle donde los individuos están solos, e inician contacto entre ellos basándose en la apariencia. La ropa que llevan, el peinado, la forma de moverse, etc.

Lo que se desprende de los usuarios entrevistados es que demandan una forma de aproximarse distinta. Un lugar donde los grupos integren a los individuos y se presenten unos a otros. Como sucede en la vida real cuando conoces conoces a un amigo de un amigo.

El diagrama de flujo de un sitio que cumpliese esta premisa probablemente sería algo así:

Básicamente los usuarios llegan al sitio o bien por la página de registro o bien por conversaciones posicionadas en buscadores (de la misma forma que llegas a foros desde Google). Una vez dentro, los usuarios pueden acceder a los perfiles o buscar usuarios como en cualquier página de citas, pero el énfasis del diseño siempre estará en llevar al usuario hacia las conversaciones en grupo.

La pasta

Ashley Madison y otras compañias no crean bots sólamente por la dificultad de atraer mujeres a este tipo de páginas, sino porque los hombres pagan (y pagan porque haya mujeres, obviamente). Algunos programas de afiliados de páginas de citas, de hecho, sólo comisionan por las ventas de hombres, no de mujeres. De modo que el riesgo de un modelo como este, donde se desincentiva la participación masculina, es que se generen menos ingresos. Sería razonable pensar que la mayor afluencia de mujeres compensaría esta pérdida de ingresos con más clientas pero, ¿Realmente sucedería tal cosa? Es difícil de saber. Quizá se podría monetizar el contenido de las conversaciones en grupo para usuarios no registrados con publicidad, pero lo cierto es que la publicidad sólo da dinero si no tienes intermediarios, y si tienes la sartén por el mango. De lo contrario es prácticamente imposible financiar nada con ello.

Tengo en mente un proyecto de estas características, pero no está demasiado claro cuando lo voy a lanzar. Si quieres que te avisemos si lo lanzamos, apúntante a esta lista de correo (sólo te mandaremos ese correo, ninguno más).

Te avisamos cuando esté listo!

No te enviaremos spam, lo odiamos tanto como tú. Sólo te avisaremos de la apertura de la web.

Por cierto, ES GRATIS

* Campos requeridos


Sexo *